SIN MIEDO AL CAMBIO

afrontar cambios laborales

El cambio se asocia con el stress, porque debemos encontrar la manera más eficaz de adaptarnos a él, pero también es un fenómeno inevitable en la configuración actual del mercado laboral.

Anticipar, aceptar y actuar ante el cambio

Tu puesto de trabajo te va a exigir que seas capaz de adaptarte a cambios frecuentes. En las organizaciones actuales, en continua evolución y adaptación al entorno competitivo, no existen zonas de confort.

Los cambios en procedimientos, métodos o estructuras, frecuentes en cualquier organización, te van a obligar a ser flexible, a comprender y aceptar situaciones nuevas que modifiquen tu forma de trabajar, tus prioridades, tus objetivos…

Tendrás que anticiparte y reaccionar rápidamente para hacerte con la situación antes que los cambios te superen, y ver en ellos una oportunidad de mejora antes que se conviertan en un problema.

Autodiagnóstico de las habilidades para gestionar el cambio

Para un autodiagnóstico de tu grado de adquisición de habilidades para anticipar y actuar ante los cambios, deberías hacerte las siguientes preguntas y valorar en consecuencia la necesidad de trabajar estas habilidades:

¿Deseas ser capaz de entender, aceptar y adaptarte a cambios que modifiquen tus ideas y convicciones, y también tus maneras de trabajar?

¿Deseas incluso saber cómo facilitar y promover nuevos cambios en tu entorno?

¿Te gustaría saber cómo anticipar y reaccionar ante problemas inesperados, pero valorando los riesgos y beneficios de tu actuación?

¿Te gustaría saber cómo implicar a otros para compartir las consecuencias?

Y si fracasas, ¿te gustaría saber cómo has de actuar entonces?

Aprender a gestionar el cambio

Gestionar los cambios laborales significa desarrollar y ejercitar una serie de habilidades, como son las siguientes.

Adaptabilidad al entorno

La capacidad de afrontar y adaptarse a los cambios laborales está íntimamente relacionada con la adaptabilidad de la persona, es decir, su habilidad para afrontar las contingencias, las adversidades, los imprevistos, de manera racional, sosegada y equilibrada.

Gestionar el cambio significa no dejarse abatir por la adversidad, sino analizar concienzudamente la situación y encontrar planteamientos alternativos, manteniendo la motivación hacia la consecución de objetivos.

Flexibilidad

Igualmente, gestionar los cambios laborales implica flexibilidad. Los sistemas, procedimientos y planteamientos cambian, y nosotros debemos actualizarnos y no quedarnos anclados en procedimientos que pueden estar obsoletos.

No debemos cerrarnos a probar nuevos métodos y procesos alternativos a los ya conocidos, para ver las cosas desde una perspectiva distinta.

Comunicación

Las habilidades de comunicación nos ayudarán a prever los cambios y anticiparnos a ellos. La actitud positiva, la empatía, la asertividad son las herramientas comunicativas que nos permitirán gestionar eficazmente las relaciones con el entorno, tanto con el resto del equipo de trabajo, como con directivos y clientes.

Resolución

Ser resolutivo, buscando soluciones alternativas, permitirán reaccionar de manera eficaz ante los cambios. Intenta aportar soluciones, perspectivas nuevas, opciones e implícate en su puesta en funcionamiento.

Tolerancia a la frustración

No siempre nuestra respuesta a los cambios laborales será exitosa. En estos casos, no debemos dejarnos llevar por el pesimismo ni abatirnos por el resultado.
Si la decisión tomada no ha sido la correcta, es necesario volver a plantearnos la situación y buscar nuevas soluciones que las sustituyan.

Aprender a ser tolerantes frente a la incertidumbre nos permitirá seguir actuando, incluso en situaciones de alta exigencia del entorno.

Administración del tiempo

La incertidumbre, el recelo y las preocupaciones que se asocian a los cambios laborales interfieren en el estado de ánimo, desviando la atención de la ejecución de las tareas.

Una buena administración del tiempo debe permitir mantener el nivel de excelencia en el desempeño del puesto de trabajo sin que la angustia por el cambio cause interferencias.

El tiempo adjudicado a reflexionar sobre las preocupaciones asociadas a los cambios debe estar fuera del horario laboral.

Actitud positiva

El estrés ante el cambio y sus consecuencias debilita nuestra perspectiva respecto al futuro inmediato.

Mantener una visión optimista y positiva respecto a los acontecimientos futuros ayudará a neutralizar los miedos y temores.

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